Mi Historia

perfilA pesar de que mi blog es anónimo (porque quiero sentir libertad al expresarme y quiero mantener mi privacidad), me gustaría compartirles algo de mí. Soy mujer, tengo 26 años y mi lucha contra la depresión comenzó desde los 17. Antes de eso tenía algunos episodios depresivos durante el colegio, puedo recordar que desde muy pequeña sentía que no encajaba, que no era perfecta y tenía que serlo, que todos eran mejor que yo y que a pesar de mi esfuerzo nunca lograría ser especial. Crecí en una linda familia, con mis abuelos maternos, mis tíos y mi mamá. Mi padre me abandonó justo después de nacer, y pienso que eso creó un miedo profundo a ser rechazada, a no ser amada y aceptada por otros. Mi mamá, que ha sido una mujer muy luchadora y con quien ahora tengo una linda relación madre e hija, fue muy exigente conmigo. Yo sentía que nunca era lo suficientemente buena, su exigencia me hacía sentir que debía ser absolutamente perfecta, y como no lo lograba (obviamente nadie es perfecto), pues me sentía mal, avergonzada e impotente.

Pasó mi niñez y empezó mi etapa de adolescencia, era muy insegura, necesitaba una constante validación de lo que hacía, cualquier rechazo me afectaba profundamente. Mis compañeras desarrollaban su cuerpo, y yo me sentía flaca y poco atractiva. No usaba faldas o shorts porque sentía que mis piernas eran muy delgadas, empecé a usar maquillaje a diario a los 14 o 15 años porque alguien me dijo un día que me veía muy pálida. En mi casa, no hablaba con mi familia, para ese entonces mi mamá ya estaba casada (se casó cuando yo aún era niña) y fue difícil encajar con mi nueva familia, porque yo quería ser parte de ellos, que me aceptaran como si llevara su sangre, pero eso nunca sucedió. Ese rechazo también dolió. Debo aclarar que no guardo ningún rencor o sentimiento negativo contra mi padre biológico o mi familia adoptiva, los entiendo y sé que son buenas personas, simplemente nadie está exento de causar dolor a otros, y a veces no nos damos cuenta cuando lo hacemos, todo lo que pasó lo he transformado y lo veo como algo positivo, algo que me ayudó a crecer y madurar, y sobretodo a estar aquí ahora.

A los 18 años viví una experiencia terrible. Mi abuelo, a quién consideraba como mi padre, se suicidó. Él sufrió de depresión por muchos años, hasta que finalmente no pudo más. Quienes hayan vivido esto con un familiar pueden entenderme, quienes no, solo puedo decirles que no existen palabras para expresar el gran sentimiento de culpa y profunda tristeza que te invade cuando pasas por algo así. Mi primera reacción fue rabia, ¿por qué lo hizo? ¿Por qué nos abandonó?, pero luego empiezas a pensar en lo que no hiciste, en que no lo ayudaste, en que no te diste cuenta que estaba tan mal como para acabar con su vida. Piensas en el dolor que sintió, en lo que pensó antes de hacerlo, en si estará bien donde quiera que esté. Ahora, tengo que decir que él es mi ángel, que haber pasado por esto me hizo darme cuenta de que no podía causar ese dolor a quienes amaba, que prefería estar en una cama sin encontrar sentido a la vida pero viva, haciendo un sacrificio de estar en esta tierra por mi familia. No podía causar de nuevo a mi mamá ese dolor que le partía el alma, esa mirada desolada que pude notar cuando sucedió lo de mi abuelo. Yo no quería causarles más dolor, así que ese fue el sacrificio de mi abuelito, morir para que yo decidiera vivir.

A partir de ahí mi vida empezó a convertirse en una espiral descendente, poco a poco hundiéndome y reduciéndome hasta quedar postrada en una cama. Lo único bueno en mi vida, era que tenía al lado a un hombre maravilloso, quien a pesar de pasar momentos de desespero, de impotencia, de rabia y tristeza, jamás desistió, jamás se dio por vencido conmigo. A pesar de contar con la fortuna de tener su apoyo, y de que los únicos momentos felices me los ofrecía él, yo seguía con un vacío en mi interior. No podía rendir en ningún aspecto de mi vida, la universidad me causaba ansiedad, tuve ataques de pánico, me sentía presionada a ser perfecta, a ser la mejor, a mostrar una imagen de una vida perfecta mientras por dentro me consumía el sentimiento de vergüenza, de rabia, de profunda tristeza, de inutilidad, me sentía poco valiosa. Ver a mi pareja progresando, mientras yo me estancaba me hizo sentir que era una carga para él y que no tenía nada bueno para ofrecer. Él se encargó, con mucho amor, de recordarme que me necesitaba en su vida, que yo era importante y única, y que iba a salir de esto.

Me costó mucho creerme esas palabras, quitarme la presión de ser perfecta que me había auto impuesto. Investigué, leí mucho e hice terapia, y poco a poco fui cambiando mi forma de pensar y mi estilo de vida. Hoy estoy aquí, realizando este proyecto con mucho amor e ilusión de ayudar a otros pasando por momentos difíciles, de mostrarles lo que descubrí en este proceso, lo que me ha ayudado a recuperar la confianza en mí y en mis capacidades. Estoy viva, tengo sueños, metas y muchas ganas de seguir luchando y recuperándome. Gracias por leerme, por visitar mi blog y conocer mi historia. Quiero que seas parte de esto, quiero ayudar pero también quiero sentir que hay otros afuera que no son tan diferentes a mí, quiero que construyamos una red de apoyo y de intercambio de ideas para superar esta enfermedad, para superar cualquier situación.

Un abrazo grande y mucho amor para ti,

The Hope Baker. 

4 Comments

  • Reply
    maria
    May 7, 2016 at 4:44 am

    Gracias por compartir tu historia. Definitivamente no estas sola es esto. Espero que la red de apoyo crezca y se fortalezca, al igual que el deseo de vivir! Recibe un fuerte abrazo

    • Reply
      hope@thehopebaker.com
      May 9, 2016 at 11:20 pm

      Mil gracias por tus palabras, me hace feliz saber que por medio de este blog podremos conectar muchas personas, compartir experiencias y apoyarnos en momentos difíciles. Un abrazo para ti también. 🙂

  • Reply
    ZKMH
    May 9, 2016 at 12:13 am

    Gracias amiga tu historia quizás es la de muchos, pero al compartirla nos ayudas a detenernos un momento, respirar muy hondo y pensar si vale la pena vivir solo tengo que subir un escalón a la vez, yo puedo y si tenemos altas y bajas pero hay tantas cosas hermosas y ya has sido Bendecida po Dios al haber puesto en tu camino y tu vida a un hombre tan maravilloso, lleno de paciencia y sobre todo que te valora y te necesita.

    • Reply
      hope@thehopebaker.com
      May 9, 2016 at 2:40 am

      Me hace muy feliz leer sus comentarios, y saber que lo que escribo puede ayudar a no sentirnos solos en esto, poco a poco podrás llegar al lugar en que debes estar, no debemos desesperarnos, es un camino largo y la paciencia es lo más importante. Un abrazo. ?

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