Experiencia: La bulimia casi acaba con mi vida

Experiencias
Advertencia: esta es una historia real y contiene situaciones y acciones suicidas.

Nunca pensé en llegar a acercarme a la muerte a la edad de 19 años. Durante este ultimo año, experimenté retos que me llevaron a un punto de quiebre. Esos obstáculos me hicieron dudar sobre mi voluntad de vivir. Era una adolescente que sufría de bulimia nerviosa. Empezó como algo inofensivo, pero mientras más pasaba el tiempo, incrementaban mis inseguridades. Me volví osada y un peligro para mi misma. Desarrolle otros síntomas negativos como depresión, ansiedad y aislamiento social con mis amigos cercanos y familia. La situación fue, sin duda, perjudicial e infortunada, pero no me arrepiento de lo sucedido porque aprendí con esta experiencia que mi vida es muy valiosa y debo apreciar inmensamente a aquellos que se preocupan por mi.

Era una adolescente que sufría de bulimia nerviosa. Empezó como algo inofensivo, pero mientras pasaba el tiempo, incrementaban mis inseguridades. Me volví osada y un peligro para mi misma.

El pasado verano, tome la decisión de cambiar mi estilo de vida. Yo era, en general, una persona saludable que hacía ejercicio y comía bien, pero quería mejorar. Decidí que empezar una dieta e ir frecuentemente al gimnasio sería una excelente manera de alcanzar mis objetivos. Cuando empecé a incorporar el ejercicio en mi vida diaria, estaba muy emocionada. Me emocionaban los cambios y la idea de empezar a ver resultados. Las semanas pasaban y yo aún no veía los resultados esperados. A medida que aumentaba mi impaciencia, empecé a sentir disgusto por lo que veía fisicamente en el espejo frente a mí. Cada día, con una expresión de aversión en mi rostro, empezaba a reconocer las partes que no me gustaban de mi cuerpo y me enfocaba estrictamente en esos detalles. Sabía que me tenía que deshacer de esas pésimas características. Cuando me sentaba a comer mi almuerzo o mi cena, no veía un plato de comida, solo veía un montón de calorías y grasa que sabía que dañarían mi cuerpo. Era como si el plato de comida me mirara e inmediatamente sentía una fuerte sensación amenazante. La única razón por la que consumía la comida era porque estaba siempre en la presencia de mi mamá, quien no tenía idea de lo que yo atravesaba internamente. El sentimiento de desespero, culpa y arrepentimiento mientras finalizaba lo que parecía un inofensivo plato de comida era inaguantable. Comer me recordaba lo que se siente ser descubierto en una mentira por alguien a quien amo profundamente. Traté de hacer frente a este problema, pero era imposible, porque al final del día la culpa seguía aferrándose en mi mente. Quería hacer lo que fuera por detener ese terrible sentimiento. Intenté buscar maneras para compensar las calorías que consumía. Eventualmente, hallé la manera de hacerlo, pero no era nada saludable. No alcanzaba a comprender que esto podía potencialmente convertirse en una obsesión que atentaba contra mi salud.

Unas semanas después, la bulimia se apoderó de mi. La bulimia nerviosa es un desorden que atenta contra la vida, caracterizado por episodios de comer en exceso, seguidos por el vómito. Me permití comer lo que se me antojara sin culpas porque sabía que después lo vomitaría. En el fondo de mi mente sabía que estaba cometiendo un terrible error para mi salud, pero mi deseo por alcanzar la perfección era tan profundo que mi salud se convirtió en la última de mis prioridades. Salí a cenar una noche con mi familia e iba al baño con frecuencia. Eventualmente, empecé a hacer esto en casa después de cada comida. Nunca pensé que alguien pudiera encontrar mi secreto, hasta que un día mi mamá me confrontó. En una tarde, luego de haber terminado un episodio de vomito, abrí la puerta del baño y mi mamá estaba ahí parada. Empecé a sudar frío y sentí que mi corazón se saldría de mi pecho, porque supe al instante que ella había descubierto mi secreto. Lloré en sus brazos y le dije que no volvería a vomitar, y ella no volvió a decirme nada  luego de esa noche. Yo sabía que lo que dije era una mentira. En ese momento quise detener mi desorden alimenticio, pero ya se había apoderado de mí. Después de hablar con mi mamá, comencé a sentir un vacío en mi interior y supe que estaba deprimida. Deseaba parar mi desorden desesperadamente, pero me sentía débil. A medida que pasaban los días, traté de volver a ser la persona que era antes de que la bulimia llegara a mi vida, pero había olvidado quien solía ser. Mi novio trató acercarse a mí, pero yo me aislé. Quería ayuda, pero tenia mucho miedo de hablar incluso después de que mi depresión se volvió mas notoria para todos a mi alrededor. Me sentía sola y reemplace a mis amigos con drogas. Tomaba drogas no para alejarme del dolor, sino para sentirlo. Mi desorden alimenticio me hacía sentir como una cáscara vacía. Cuando mis estudios comenzaron, decidí salirme porque ya no tenía ninguna importancia para mi, porque todo lo que me importaba era vomitar y consumir drogas. Llegué a un punto en el que mi vida ya no tenía sentido, y pensé que nunca me iba a recuperar. En el fondo, quería mejorar, pero al mismo tiempo no hacía ningún esfuerzo porque simplemente no me importaba mi bienestar. Me volví osada y mis acciones se volvieron suicidas. Pasé mis días caminando por ahí con cigarrillos y frascos de pastillas. Cada día, atentaba contra mi vida ingiriendo una peligrosa cantidad de pastillas y tragándolas con alcohol, para luego salir en mi carro a manejar. Una noche, a las tres de la mañana, recuerdo haber alcanzado mi límite. Estaba en mi habitación y decidí comer lo que más pudiera. Después de hacer esto, vomité. Así era todas las noches, pero esta vez decidí que era suficiente y que no quería lidiar más con mi desorden y la depresión. Decidí lastimarme más que nunca. Fui a la cocina en completa oscuridad, y me acerqué a la despensa. Cuando mi mano tomó el pomo de la puerta, ya sabía lo que estaba buscando. Busqué en la parte de arriba una bolsa llena de la medicina de mis padres. Después de tomar las pastillas en mi mano temblorosa, fui al cajón lleno de cuchillos. Mientras abría el cajón, inspeccioné las filosas cuchillas y sostuve la que más llamó mi atención en mi otra mano. Con estos objetos, me devolví a mi habitación. En la lúgubre atmósfera de mi habitación, intenté quitarme la vida. Mi intento falló, pero me lastimé a mi misma. Con una sensación de pánico atravesando mi cuerpo, hice la primera cosa que me llegó a la mente y finalmente hice una llamada de ayuda.

Eran las cuatro de la mañana cuando mis padres y mi novio me llevaron al hospital. Sentí la tensión en el ambiente mientras íbamos en el carro y nadie dijo una palabra. Rápidamente, llegamos al Hospital de la Florida en Kissimmee. Me pidieron contar a las enfermeras lo que había sucedido. Debido a mi situación ellos tenían que aplicar la Ley Baker. La Ley Baker, obliga a examinar voluntaria o involuntariamente la salud mental de un individuo. Cuando las enfermeras me explicaron esto, me molesté, pero no había nada que pudiera hacer. Era un peligro para mi misma y necesitaba ayuda. Tuve que pasar la noche ahí mientras esperaba para ser transportada al Hospital Psiquiátrico al siguiente día. Mis padres y mi novio se quedaron conmigo. Por lo que vi en sus rostros, pude deducir fácilmente que estaban conmocionados y devastados con el hecho de que yo hubiera llegado a un punto así en mi vida. La mañana llegó y estaba muy asustada de ser transportada al otro hospital. Justo antes de abandonar la habitación en la que pasé la noche, dije adiós a mis padres y a mi novio. Cuando dirigí una ultima mirada a mi mamá, pude ver las lágrimas formándose en sus ojos y sus labios sellados formando una delgada linea. Comprendí que ella trataba de ser fuerte y no llorar en un momento como este, pero sabía que era yo quién tenia que ser fuerte por ella. Una hora después, la ambulancia que me transportó finalmente se detuvo. Cuando entré al hospital, me sentí muy nerviosa porque esto no era lo que yo quería. Dos mujeres me realizaron una inspección, fuero muy amables y respetuosas en su manera de hablarme. Después de contestar todas sus preguntas, me dieron un uniforme y me vestí, luego me dirigí hacia donde estaban los otros pacientes. Mientras observaba el hospital y los pacientes, sentí miles de emociones en un instante. Me sentía asustada, confundida y extrañaba mi hogar. El hospital tenía una esencia que no reconocía, y los rostros de los empleados se veían poco amables. En cada dirección a la que miraba, había alguien vestido igual a mi. Todos estábamos vestidos en la misma camiseta violeta oscuro y pantalones grises. Uno de los consejeros me dijo que se me permitiría hacer una llamada por día. Después de conocer el lugar por algunos minutos más, me senté en una silla cercana. Algunas mujeres caminaron hacia mi y me contaron un poco sobre ellas. Una de ellas tenía cabello rubio amarilloso , la otra tenía cabello oscuro y una apariencia preocupada en su rostro. Ambas parecían tener alrededor de 40 años. De acuerdo a ellas, les aplicaron la Ley Baker por uso de drogas. Una era alcohólica, y la otra abusaba de la cocaína y la heroína. Recuerdo mucho sus historias porque me ayudaron a darme cuenta de algo importante sobre mi vida. Mientras las escuchaba, supe que ellas habían desperdiciado gran parte de su vida y no había manera de arreglarlo. Sintieron simpatía por mi porque a diferencia de ellas, yo era muy joven aún. Me dijeron que recuperara y construyera mi vida, porque tenía aún todo el tiempo del mundo. Durante mi estadía los siguientes días, pensé mucho en lo que me dijeron, porque sabía que tenían razón. En mi último día en el hospital, tuve una epifanía. Mi estadía en el hospital psiquiátrico me hizo darme cuenta de que tenía toda mi vida adelante de mí, y no podía desperdiciarla. Me ayudó a hacer el esfuerzo que necesitaba para eventualmente recuperarme y sanar mental, espiritual y fisicamente. El hospital psiquiátrico fue aterrador, pero al mismo tiempo no me arrepiento de mi visita a ese lugar. El hospital era todo lo que yo necesitaba para abrir mis ojos y empezar a apreciar lo que tenía a mi alrededor. Mientras pensaba en estos aspectos positivos, esperaba en la recepción a mis padres, porque al fin era el momento de irme. Cuando llegaron, sentí algo en mi interior que no había sentido en mucho tiempo. Por primera vez en meses, sentí felicidad y esperanza. Antes, estaba más que convencida de que no quedaba ya ninguna esperanza en mi. Durante el último día, mi interior se regocijaba con esta alentadora emoción. Cuando llegue a casa, lloré lagrimas de felicidad porque finalmente me sentía tranquila y segura. Las cosas y personas que amo me rodeaban, y me prometí a mi misma jamás dar mi vida por sentada de nuevo. Me preparé para un largo camino de recuperación, excepto que esta vez, puse todo mi esfuerzo. Exactamente un año después, estaba donde quería estar: saludable, fuerte y feliz nuevamente.

Mi experiencia fue difícil y miedosa, pero me convirtió en la persona que soy hoy. A pesar de mi duro pasado, me siento genuinamente agradecida por lo que tuve que atravesar. A pesar de que tome decisiones peligrosas, aprendí muchas cosas de mis errores. Creo que solo me volveré más sabia con el tiempo. Solo tengo diecinueve años y aún tengo muchísimo por a prender, pero ahora sé que enfrentaré mis problemas con la cabeza en alto y sin dudar en mi fortaleza. Aprendí a apreciar la vida que se me ha dado, y a las personas que entraron a mi vida y me ayudaron durante mi larga recuperación.

Valentina, 19

Día Mundial de la Salud Mental

Tips

En el mes de Octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental. Existen muchos estigmas sociales alrededor de los trastornos mentales, lo cual incrementa los sentimientos de vergüenza, impotencia, rabia y soledad. Aprovechemos este mes para transmitir un mensaje positivo, para promover la comprensión y dejar a un lado los juzgamientos. Recuerda que quien menos lo imaginas, puede estar padeciendo una enfermedad mental. Éstas enfermedades no nos definen, no determinan nuestro valor como personas, son simplemente obstáculos en el camino que podemos superar con una red de apoyo y el tratamiento adecuado. De tal manera que si padeces un trastorno mental no te avergüences, busca ayuda y ten presente que no estás solo. Si alguien cercano necesita tu ayuda, no juzgues, solo escucha y sé paciente, que con amor, comprensión y dedicación todo es posible.

Les dejo una infografía que encontré con algunos tips para mantener una mente saludable.

 

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Un abrazo y que tengas lindo día,

The Hope Baker.

Tips para evitar la auto-lesión

Tips

Por medio de las redes sociales de The Hope Baker me he dado cuenta de la gran cantidad de personas que se auto-lesionan físicamente. En lo personal, tuve algunas experiencias en las que buscaba auto-lesionarme, cuando los niveles de ansiedad, ira, dolor y estrés estaban en su punto máximo. No fue algo que hice constantemente, más bien mis auto-lesiones eran psicológicas, criticándome duramente y reduciendo mi valor como persona. Tengo también una familiar muy cercana que vivió esto y sé lo que se siente como familia la impotencia de querer ayudar y no saber cómo. Entiendo que no es fácil cambiar de un día para otro, pero poco a poco y con mucha paciencia se puede iniciar el camino hacia la recuperación y una vida sin auto-lesiones.

Para esto, encontré algunos tips que te pueden servir cuando sientas la necesidad de auto-lesionarte o, en caso de conocer a alguien que este pasando por esto, puedes compartirle esta página y ayudarle a saber lo que puede hacer en lugar de hacerse daño.

Alternativas diferentes y menos agresivas a la auto-lesión

  • Sostener un cubo de hielo en tu mano, contra tu brazo o en tu boca
  • Sumergir tus manos en agua helada
  • Estirar un resorte o bandas elásticas para el cabello y soltarlo contra tu muñeca
  • Aplaudir hasta generar algo de ardor en tus manos
  • Bebe agua helada
  • Salpica tu rostro con agua helada
  • Masajea la zona en la que quieres lastimarte
  • Toma un baño de agua fría
  • Salta rapidamente para liberar estrés
  • Haz ejercicio, levanta pesas y siente el esfuerzo de tus músculos
  • Hazte la cera
  • Escribe o pinta en la zona que deseas lastimar
  • Mastica un chile picante o una raíz de jengibre
  • Aplica algún relajante muscular en crema en la zona que quieres lastimar
  • Golpea almohadas

Alternativas para distraerte y evitar auto-lesionarte

  • Posponer el acto de auto-lesionarse. Di: “lo haré en 15 minutos si aún tengo la necesidad” y cuando llegue el momento continua posponiéndolo hasta que la necesidad desaparezca.
  • Cuenta hasta 10 cada vez más alto hasta gritar.
  • Práctica un nuevo hobby
  • Juega tu videojuego favorito
  • Lee un libro o una revista
  • Busca videos o cosas divertidas en internet
  • Llama a un viejo amigo
  • Toca un instrumento musical
  • Mira una serie de TV o una película
  • Dibuja o pinta
  • Encuentra foros de ayuda y participa en ellos
  • Compra algo que te guste
  • Toma una clase de yoga y meditación
  • Baila o canta
  • Haz una lista de personas que te puedan ayudar cuando lo necesites. Úsala.
  • Termina algún trabajo o proyecto que tengas.
  • Enfócate en tu respiración (respira despacio y cuenta tus inhalaciones y exhalaciones)
  • Cuenta de 100 a 1 en cuenta regresiva.
  • Escribe la letra de tu canción favorita.
  • Realiza alguna manualidad.
  • Haz algo ridículo (como caminar en cuatro “patas”) y ríete de ti mismo.
  • Reorganiza tu habitación.
  • Llama a un amigo y hagan un plan para salir a comer, al cine, al centro comercial, etc.
  • Escucha música muy alto.
  • Toma un pequeño paso hacia alguna meta que tengas.
  • Haz tu propia lista de las cosas que podrías hacer para distraerte cuando desees auto-lesionarte.

Recuerda que sería ideal pedir una cita con un profesional, busca si hay opciones gratuitas en tu colegio o universidad, o puedes buscar a un particular. Mientras tanto, puedes seguir estos tips con los que podrás notar una mejoría a medida de que los practiques.

Un abrazo,

The Hope Baker ?

Ser agradecido ayuda a combatir la depresión y ansiedad

Tips

Hace un tiempo estuve leyendo un libro que se llama “59 seconds”. En este libro, hay una enorme cantidad de estudios relacionados con diferentes acciones que pueden mejorar nuestra calidad de vida. Me gustó mucho porque tiene bases científicas y experimentos realizados en donde se comprueba su efectividad. Una de las cosas que más me llamó la atención fue la importancia de ser agradecido. A veces el convivir con la depresión nos hace olvidar las cosas buenas que hay a nuestro alrededor, y aunque suene muy cliché “no se sabe lo que se tiene hasta que se pierde”. Así que decidí crear un nuevo hábito, cada día al levantarme agradecería por dos o tres cosas, grandes o pequeñas, lo importante es la acción de agradecer. Las actitudes de agradecimiento ayudan a liberar endorfinas, que entre otras cosas son la manera natural del cuerpo para reducir el dolor y el estrés, y ayudan a reducir los niveles de ansiedad y depresión. Puede ser un poco difícil crear el hábito de ser agradecido, pero es importante ser constante, ya que de esta manera hay mayores beneficios.

Algunos tips para ayudarte a crear el hábito de ser agradecido:

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  1. Dejar una agenda en tu mesa de noche, y cada mañana al levantarse escribir en ella 2 o 3 cosas por las cuales estás agradecido, pueden ser algo tan grande e importante como tu pareja, tus hijos, tu salud, o algo tan pequeño y sencillo como un día soleado, un rico desayuno, algo nuevo que aprendiste o un lindo recuerdo que guardes.
  2. Poner un recordatorio en tu celular.
  3. Relacionar alguna acción específica del día con el acto de agradecer: en cuanto te levantes, durante tu desayuno, mientras te duchas, en fin, tu elige el momento lo importante es que en cuanto realices la acción recuerdes que es hora de ser agradecido. 
  4. Puedes hacerlo también al final del día, antes de ir a dormir agradece lo bueno del día, esto nos ayudará a quitar nuestro enfoque de las cosas negativas.

Algunos estudios afirman que es mucho mejor escribir captura-de-pantalla-2016-09-11-a-las-11-47-05-p-mque simplemente pensar en lo que agradeces, muchas personas que practican el agradecimiento cada día utilizan una libreta o diario, personalmente me gusta utilizar mi Bullet Journal, a medida que inicies esta acción y escribas más seguido crearás rápidamente un hábito que te ayudará a mantenerte más feliz y tranquilo(a), incluso en momentos difíciles. Además, el profesor de Psicología Robert Emmons de la Universidad de California afirma que después de analizar a más de mil personas, entre los 8 y 80 años, que mantuvieron un diario de agradecimiento por tres semanas, se obtuvieron increíbles resultados que mostraban una presión arterial más baja, un sistema inmunológico más fuerte, mejores patrones del sueño y una sensación general de bienestar. ¡Que esperas para escribir tus agradecimientos! Ahora es un buen momento para comenzar.

La intolerancia cobra vidas, piensa antes de juzgar

Personal


Hoy me siento triste, pero no por la depresión, sino por la falta de tolerancia de algunos que creen tener el derecho de decidir sobre la vida de otros. Para quienes no sepan, en la madrugada hubo una masacre en un bar gay en Orlando, Florida. Hasta el momento hay más de 50 muertos y aproximadamente 50 heridos. Un hombre llego armado a la discoteca Pulse y decidió acabar con la vida de éstas personas. Muchas de las vícitmas eran latinos, tengo conocidos y familiares en Orlando, pudo haber sido alguno de ellos.

Este tipo de acciones cargadas de odio e intolerancia son la razón por la cual hay tantas personas que se sienten inseguras y con miedo de expresar abiertamente su sexualidad. Me hace recordar a los adolescentes que deciden acabar con su vida por sentirse rechazados y juzgados por la sociedad. Por razones como éstas es que incrementan enfermedades como la depresión y la ansiedad, este no puede ser el mensaje que reciban las nuevas generaciones.

Ahora siento aún más la necesidad de transmitir un mensaje de esperanza, de intentar llegar a otras personas y recordarles que este tipo de cosas no pueden ser más fuertes que el amor, el respeto al otro y la libre expresión. Pero debemos recordar que esto es solo un síntoma de algo más profundo, de algo que está en todos, pues la tolerancia empieza por cada uno. Piensa cuántas veces al día lanzas juicios a otras personas, cuántas críticas negativas le haces a tus amigos, familia e incluso desconocidos. Debemos empezar a dejar de exigir tanto de otros y más bien pensar en ser más empáticos, comprensivos y respetuosos con quienes nos rodean. Haz el propósito de callar las críticas que no aporten nada bueno, y a cambio brinda una sonrisa, una palabra de apoyo, un consejo positivo. Comunícate con respeto, aprende a convivir con otros puntos de vista, el hecho de que pensemos diferente nos hace únicos, nos permite crear ideas nuevas, debatir sobre temas interesantes y aprender de otros. No es necesario estar de acuerdo con algo para entenderlo. Practicar esto puede hacer un enorme cambio en tu vida, lo digo por experiencia, entender a otros tiene un efecto hacia si mismo, porque empiezas también a aceptarte más, a no ser tan duro con tus defectos y a sentirte seguro y orgulloso de lo que te hace único y diferente.

Si empezamos a crear conciencia de un mundo más tolerante, podrían disminuir los actos de irrespeto hacia la vida. Mi corazón acompaña a las familias de las víctimas en Orlando, a todas las víctimas que ha cobrado la incomprensión y el odio, y a todos los adolescentes que se han quitado la vida por temor al rechazo. Está en nuestras manos empezar a cocinar un poquito de esperanza.

Con amor,

The Hope Baker.

Estereotipos que promueven estilos de vida poco saludables

Inspiración

No cabe duda de que vivimos en una sociedad que nos presiona constantemente a ser perfectos, y teniendo en cuenta que hay diferentes estándares de belleza y puntos de vista, crecen los juzgamientos, cada persona sintiéndose con la autoridad de mostrar y resaltar los defectos e imperfecciones de otros. Si tienes unos kilitos de más o eres una mujer con curvas, entonces “eres gorda y poco saludable”, o si eres naturalmente delgada, “eres muy flaca o incluso anoréxica”. Todos estos estereotipos pueden generar tanta presión como para desencadenar crisis de ansiedad, falta de autoestima, depresión e incluso desordenes alimenticios. Lo que debemos entender es que es imposible complacer a todo el mundo, que cada ser humano tiene gustos diferentes y conceptos estéticos distintos, lo que es “bello” para uno puede no serlo para otro.

Sé lo que se siente ser señalado porque he pasado por esto, siendo adolescente me decían que era muy flaca, e incluso algunos familiares me llegaron a tildar de “anoréxica”. Esto afectó profundamente mi autoestima, pues me sentía poco femenina y empecé a creer que tenían razón. Tomé la decisión de comer demasiado, queriendo engordar y probar a otros que yo no era anoréxica, y esto puede ser tan malo como cualquier desorden alimenticio. Me encantaba la comida chatarra, porque sabía que tenía más calorías, y empecé a alimentar mi cuerpo de cosas poco saludables, sin saber que esto no solo afecta la salud física, sino también la salud mental. Con los años, comprendí que cada persona tiene un metabolismo distinto, el mío es muy rápido, y por mucho que comí, no subí de peso, lo que si aumentó fue mi depresión y ansiedad.

Un día, descubrí que la alimentación jugaba un papel muy importante en la salud mental, y decidí cambiar por completo. Empecé a pensar diferente, a ver mi cuerpo de otra manera, y ayudó también el hecho de que mi pareja día a día reafirmara mi autoestima diciéndome lo linda que era para él y lo mucho que le gustaba. Por cierto, quienes tienen a su pareja pasando por esto, incluso, aunque no tengan ningún problema de este tipo, no olviden estos detalles, reafirmen su amor, y mencionen lo linda o guapo que se ven, es realmente importante hacerlo. Fue así, como mi vida dio un giro de 180 grados, dejé por completo la comida chatarra, y muchas otras cosas que creemos que son inofensivas pero en realidad hacen muchísimo daño (el sodio, el azúcar, los embutidos, las harinas refinadas), y decidí comer vegetales, frutas, carbohidratos complejos (avena, arroz integral), notando una enorme diferencia en mis niveles de energía, mi salud física, mi autoestima y cambios drásticos en mi estado de ánimo.

Sé muy bien, que en especial nosotras las mujeres, nos preocupamos por cómo nos vemos, solo que cómo te ves por fuera empieza desde adentro, desde el cuidado y amor que le des a tu cuerpo, la buena alimentación y el ejercicio hacen personas felices. Pero en este proceso, jamás dejes que otros se sientan con la autoridad de ponerte en una categoría, de juzgarte y dañar tu autoestima, todos somos diferentes, en el único molde que debes encajar es uno que tu mismo hagas, según tus fortalezas y debilidades, no las de otros.

Les comparto un video de la fitness coach Sascha Barboza, más conocida como Sascha Fitness, que me pareció muy inspirador y seguramente les hará reflexionar más sobre el daño que hacen los estereotipos físicos.

Espero que les haya gustado e inspirado esta reflexión, pueden dejar comentarios con sus historias y experiencias.

Un abrazo para tod@s,

The Hope Baker.

Identidad Revelada

Personal


Hoy me sucedió algo que probablemente le ha sucedido a muchos blogueros que quieren mantener su identidad en secreto. Había creado mi instagram desde hace un mes, y no sé que sucedió, pero hoy mi cuenta de The Hope Baker se sincronizó con mi cuenta personal de Facebook. Así que, varias personas que conozco me siguieron. Si me están leyendo y saben ahora de este proyecto tan personal, entonces tendrán la oportunidad de ver con mayor profundidad quién soy realmente, lo que he vivido, mis mayores sueños y mis mas grandes temores. No es fácil admitir a las personas a tu alrededor que has tenido que enfrentarte a la depresión y a la ansiedad, no es fácil para mi que aún lucho contra la idea de perfección en mi cabeza admitir mis defectos, mis errores, mis imperfecciones. Nunca ha sido fácil para mi abrirme a los demás, toma tiempo conocerme de verdad, solo a muy pocas personas les doy acceso a mi corazón y mi mente. Es tan difícil para mi, que cuando supe lo que sucedió, mi primera reacción fue llorar, porque me sentí expuesta. Pero parte de este proyecto, de crear The Hope Baker, es seguir construyéndome mientras ayudo a otros, es empezar a crear una conciencia de que no debemos sentir vergüenza por haber vivido una enfermedad como la depresión o la ansiedad, es poder hablar sin miedo, poder decir que necesitas apoyo para continuar. Hay un gran estigma con este tipo de enfermedades, producen rechazo social, falta de comprensión y entendimiento. Otras enfermedades promueven la solidaridad y la compasión, si dices que tienes diabetes o cáncer, te van a entender, te van a apoyar. No pasa lo mismo con la depresión. Las personas creen que quieres llamar la atención, o que solo buscas excusas, que eres un bueno para nada, irresponsable, masoquista y que lo único que te falta es “tener más pantalones” y enfrentarte a la vida. Lo que no entienden, porque no lo han vivido, es que la depresión es como un cáncer, no sabemos si lo podremos superar, no sabemos si finalmente nos consumirá. Estoy segura de esto porque yo vi como la depresión terminó con la vida de mi abuelo, como si fuera un cáncer que finalmente hizo metástasis, y estoy segura porque yo he sentido el dolor, la desesperación y la impotencia de simplemente “no poder más”. Ahora, después de una larga lucha, estoy finalmente en un momento de tranquilidad y paz interior. No quiere decir que estoy completamente recuperada, porque así como alguien que sufrió de cáncer y se curó debe hacer chequeos constantes preventivos, de la misma manera yo debo estar pendiente de comportamientos y pequeñas alertas para no recaer de nuevo. Solo quiero decir, a quienes saben ahora más de mí, a quienes en un futuro les comparta esto, que realmente hacen parte de un pequeño grupo de personas, que me gustaría que guardaran mis palabras y mi identidad hasta que yo esté preparada para emprender la segunda fase de este proyecto. No siempre estaré anónima, porque no hay nada de que avergonzarse, y mucho que dar y enseñar a los demás, pero será en el momento indicado. Por mi, por mi pareja que ha sido mi más grande apoyo, sin su amor incondicional no estaría aquí, por mi familia, y por la persona a quién dedico esto que hago, a quién ésta enfermedad se llevó, mi abuelo, porque su partida no sea en vano y permita salvar la vida de muchos otros, de la misma manera en que me salvó a mi. 

The Hope Baker.

Tip para organizar tu vida: Bullet Journal

Tips

Hoy quiero compartir con ustedes una idea que me ha ayudado a tener una vida mucho más organizada. Desde que puedo recordar he sido muy desordenada, mis castigos de pequeña eran básicamente por esto. Mi desorden consistía tanto en no poner las cosas en su lugar, como no recordar lo que debía hacer durante el día. Al crecer y obtener más responsabilidades, pues esto causó un caos total en mi vida. Olvidaba pagar los servicios públicos, olvidaba ideas interesantes que se me ocurrían durante el día, olvidaba citas y tareas del día, y por supuesto, dejaba las cosas en el primer lugar que viera y luego olvidaba donde las había puesto. Esto es una receta para el desastre que puede ser un detonante para la depresión. Te sientes inútil, frustrado, avergonzado, debes inventar excusas constantemente por haber olvidado responsabilidades, y finalmente todo se vuelve una bola de nieve que crece hasta el punto de causar malas experiencias.

Una de mis ideas iniciales, fue utilizar apps de productividad. Algunas como Wunderlist, Evernote, y Opus Domini, hacen parte del repertorio de apps que probé. Sé que hay personas a las que les funciona a la perfección utilizar éstas apps, ¿pero saben qué? las utilicé por 2 o 3 días y luego pasaban al olvido… ¡porque me olvidaba de usarlas! Ya les dije que soy muy, muy olvidadiza. Yo veo mi celular como una herramienta para contactar con otros o buscar información en internet de manera rápida, pero no podía relacionarlo con un método de organización en mi vida. Así que después de mucho buscar e intentar con diversos métodos, encontré mi salvación.

Ahora sí, les presento el método más maravilloso y sencillo que he podido descubrir: El Bullet Journal. Éste método fue inventado por Rydell Carroll, y es simplemente un sistema analógico para tomar notas, es decir, lo único que necesitas es una libreta y tu bolígrafo. Voy a intentar explicarlo de la manera más sencilla posible.

Antes de comenzar, debemos tener en cuenta los diferentes tipos de signos para nuestro Bullet Journal y su significado:

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1. Crear un índice

En las primeras páginas de tu Bullet Journal creas el índice. Este te servirá muchísimo para encontrar con facilidad lo que has escrito, lo puedes personalizar como quieras, utilizando categorías que apliquen a tu estilo de vida. No olvides escribir los números de página a medida que avances en el Bullet Journal, ya que estos serán tu referencia en el índice.

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2. Calendario anual o de eventos

Después de crear el índice, dejas un par de páginas libres y empiezas a crear el calendario anual. Es genial para los eventos, metas y tareas más importantes de cada mes. Podrás saber también, qué te espera en los siguientes meses del año.

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3. Tareas diarias

En las tareas simplemente escribes lo que harás en el día. Es preferible que desde la noche anterior, antes de irte a dormir, escribas lo que debes hacer al siguiente día, así al levantarte tendrás tu mente más clara en los objetivos que debes cumplir. Como recomendación, siempre busca resolver y hacer primero la tarea que te tomará más tiempo en la mañana, así te liberarás de la mayor carga y no tendrás preocupaciones durante el día.Captura de pantalla 2016-05-01 a las 12.31.10 p.m.

Recuerda que el Bullet Journal se puede personalizar como quieras, yo he cambiado algunas cosas porque me parece más sencillo, pero tu puedes hacerlo a tu manera, acomodándolo a tus necesidades.

Espero que te sirva esta súper idea, que aunque es sencilla te aseguro que puede traer un gran cambio a tu vida si decides usarla. ¡A mi me encanta! Ha sido un cambio muy positivo, ahora soy una persona más organizada, no olvido mis pendientes y tengo mis metas claras al levantarme cada día.

Si tienes dudas, escríbelas en un comentario aquí abajo, y te ayudaré con todo gusto. Recuerda que pueden haber otros con tus mismas dudas y así podrás ayudarles.

Un gran abrazo para ti,

The Hope Baker.

¡Logré abrir mi blog!

Personal

“No importa cómo te sientas, levántate, vístete, haz lo que debas hacer y nunca te rindas” – Regina Brett

Hope

Una de las cosas que me han ayudado a superar mi depresión, ha sido crear una vocecita de aliento, algo así como un coach, que me da un empujón para cumplir mis metas. Crear esta autoconciencia no ha sido fácil, y más difícil aún ha sido mantenerla. He notado desde la semana pasada que esa vocecita está apagada, al parecer se tomó unos días libres, a veces suele hacerlo, ¡y no avisa! Mientras tanto yo aquí esperando a que aparezca y haga su trabajo. No me he ejercitado desde hace 4 días, y previamente solo he ido un día por semana desde hace un mes y medio. Supongo que no debo ser tan dura conmigo misma, y felicitarme por al menos haber ido una vez, teniendo en cuenta que antes no iba nunca.

¿Saben? Escribo esto y aún no he abierto mi blog. Es como si con cada proyecto que empiezo, tengo que esperar a que los planetas se alineen, esperando un momento absolutamente perfecto para comenzar. Pensé en abrir mi blog una vez tuviera escritas por lo menos 10 entradas, y apenas tengo unas 3. No quiero posponerlo más, se que a lo mejor nadie leerá esto, pero quiero abrir el blog porque siento la necesidad de escribir lo que me pasa, de plasmarlo, de contar mis experiencias y hacer que todo lo que he vivido tenga un sentido, y si solo una persona lo lee, si a alguien puedo ayudar, entonces sería maravilloso, me haría muy feliz. Si nadie lo lee, entonces me sentiré orgullosa de mi, de haber iniciado algo que me propuse, y de buscar una manera de desahogarme, de exponer mis emociones, mis inseguridades, mi historia y mis logros, y algún día cuando necesite una voz de aliento, podré leer mi blog y sabré que tengo un propósito, y que soy más fuerte de lo que alguna vez podré imaginar.

Así que lo he decidido, justo en este momento, voy a abrir el blog. No tiene que ser perfecto, no tiene que ser el mejor, porque finalmente, lo único que necesita tener es mi corazón y todo el amor y dedicación que pueda darle. Por mí, por ser mejor, y por aportarte algo a ti que estás en algún lugar del mundo leyéndome, por quienes sufran de depresión y ansiedad, baja autoestima, por quienes estén pasando momentos difíciles, por quienes no encuentren aún un rumbo, por ustedes, por quienes amo y por mi, voy a empezar este proyecto. Les abro una puerta a mi interior, y espero que en este espacio podamos cocinar un poco de esperanza.

Con mucho amor,

The Hope Baker.